¿Cómo ganarle al consumo compulsivo y ahorrar al menos $2000 dólares extras al año?

Con conciencia y determinación de espíritu. Así de fácil y simple, aunque llevarlo a la práctica sea lo complejo.

Este artículo comienza directo, sin rodeos; la respuesta está en la entrada, ya que lo más difícil es llevar la conciencia limpia y clara todos los días y lograr esa voluntad para hacerlo.

A continuación, veremos algunas estrategias para lograr reducir tus consumos compulsivos que no te benefician y ahorrar un buen dinero extra al año.

¿Cómo logro entrenar mi voluntad para estar firme?

Cuando ya no das más, cuando dices basta para mí, cuando ves que no eres dueño de tu vida – o al menos de tu bolsillo -.

Cuando es muy fuerte e irresistible la tentación de comprar las ofertas que ves por ahí; cuando siempre llegas a tu casa con algo nuevo porque solo estaba barato, pero no te satisface nada, cada vez sientes más vacío – y además te empobreces día a día-.

Si algo de esto te suena familiar, y has visto que tus ingresos o ahorros caen fuerte por estas actitudes, esta nota es para ti. 😉

¿Qué es una compra por impulso?

Ahora bien, ¿qué es una compra por impulso? ¿cómo la distingo de lo que necesito?

Las compras por impulso son todas aquellas que podemos ver fácilmente a la altura de los ojos en las góndolas de los supermercados y negocios; en las esquinas de las secciones, stands especiales y sobre todo, en las líneas de caja.

También actúan por impulso las promociones en los shoppings centers. Si vamos al mall a comprar un par de zapatillas que necesitamos, pero salimos con un equipo deportivo completo, eso es por impulso.

Creemos ver la oportunidad y el descuento, pero es el comercio y el marketing que nos agarran a nosotros. 

Al cerebro le encantan las recompensas, por eso creemos hacernos bien cuando aprovechamos algo que se pinta como gran oportunidad.

Aunque a veces existen las promociones reales, por ejemplo, en las liquidaciones, en la mayoría de los casos no funciona así. No nos dejemos engañar.  Si necesitamos algo, lo compramos; sino es un impulso.

El antídoto es la determinación de espíritu, entendida como la capacidad de poder elegir en cada circunstancia y ser libre, se ejercita a diario. ¿Cómo? En 6 simples pasos:

Entrena tu voluntad

  1. Cuestiónate siempre antes de comprar algo, si es una compra previamente deliberada (que lo necesitabas y lo tenías pendiente) o si es algo que surge por impulso en el momento. Si la respuesta es que es deliberado, cómpralo; si no, atención, no lo tomes.
  2. Crea el hábito de hacer una lista de compras semanal o mensual de las cosas que necesites. Esto ayuda a ver cuánto dinero tienes que gastar, y de paso, no olvidarte nada en el súper. Al escribirlo, podemos editarlo y mejorarlo, para al final optar por aquellas cosas que son realmente necesarias y te brindan bienestar.
  3. Reduce la frecuencia con que visitas supermercados y centros comerciales. Centraliza las compras una vez a la semana o al mes si es posible, para optimizar tus tiempos y para no verte tentado sin necesidad.
  4. Si hasta aquí te cuesta mucho, prueba con destinar un pequeño porcentaje de tus ingresos a las compras por impulso y lo irás reduciendo mes a mes. Deberías empezar con el 10% de tu sueldo neto, y luego ir bajando hasta llegar al 1%. Por ejemplo, si ganas 2000 dólares al mes, las compras por impulso no deberían, en principio, superar los 200 dólares mensuales.
  5. Realiza el cálculo de cuánto gastas realmente por mes en compras por impulso y multiplícalo por 12 para ver cuánto es al año. Eso es lo que pudieras ahorrarte de entrada. A modo de ejemplo, si tus compras por impulso son 500 dólares mensuales, en un año ahorrarías 6000 dólares. Y si eso lo inviertes y obtienes una rentabilidad promedio de 5% anual en dólares, estamos hablando de un ahorro neto al año de 6300 dólares frescos!!
  6. Por último, sigue de cerca tu presupuesto mensual, sea en un cuaderno o en una planilla Excel. Anota todos tus ingresos y egresos para tener mejor control del asunto. Recuerda que lo que no se mide, no se puede controlar; y si no se controla, no se mejora 😊

Mi experiencia personal con las compras y el ahorro

En mi caso, he llegado a reducir mi presupuesto para cosas diarias de 367 a 220 dólares (un 40% menos de gastos), lo que representa un ahorro de $1764 dólares al año. Si los invierto al 5% anual de interés, obtengo $1852 dólares extras.

Nada mal para reducir en ítems que no necesitaba. Esta estrategia me ha dado excelentes resultados 😉

Beneficios de no caer en la trampa (no ser comprador compulsivo):

  • Aumenté mi nivel de bienestar y felicidad.
  • Mejoré mi alimentación, con más frutas y menos galletas y chocolates.
  • Mi piel mejoró muchísimo, más suave y radiante.
  • Mi bolsillo y mis finanzas están felices 😀

Rompe cadenas con este podcast en español

Te cuento más cómo logré mi independencia en este episodio de «Llegando a los 30» en Spotify:

Sabrina

Licenciada en Administración de la Universidad de Buenos Aires. Me encanta escribir desde muy chica. Emprendedora de toda la vida, hace 5 años que me dedico especialmente al mundo digital. Me apasiona poder ayudar a otros emprendedores para que vivan de lo que les gusta hacer y motivar a quienes no son felices en su trabajo. Mi mensaje es claro y fuerte: ¡Se puede vivir mejor trabajando de lo que te gusta e interesa! Avancemos juntos en esta aventura de emprender.

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